lunes, 10 de septiembre de 2012

Viajeros Sustentables en Santa Cruz Huitzizilapan


Hace tiempo Viajeros Sustentables conoció a Emilio, una gran persona, que en conjunto con su familia, está emprendiendo un proyecto denominado Centro Agroecoturístico Mehydö, el cual busca fortalecer los conocimientos campesinos, así como los saberes locales. El objetivo de este centro se quiere alcanzar realizando prácticas ecológicas y sustentables, de modo que además de generar empleos, este centro permitirá permear a las personas de la importancia de desarrollar el campo, respetando la cultura y realizando acciones sustentables que permitan a la comunidad cubrir sus necesidades.

Debido a la importancia de este proyecto Viajeros Sustentables decidió emprender viajes a la comunidad de Santa Cruz Huitzizilapan, lugar en el cual se está desarrollando la construcción del Centro Agroecoturístico, esto con el fin de colaborar en la construcción del mismo.

Nuestro viaje inició el sábado 5 de mayo y las viajeras fuimos Corinne, de nacionalidad francesa, y yo, ambas estábamos muy emocionadas por emprender esta experiencia, misma que inició a las 9:30 am, hora en la que llegamos a la comunidad.

Al llegar a Santa Cruz nos dirigimos a la casa de Emilio, quien nos recibió cálida y amablemente, después de la bienvenida nos dispusimos a disfrutar del desayuno el cual consistió en una deliciosa taza de atole de maíz con chocolate, mismo que en casa de Emilio se acostumbra a tomar, debido a la festividad de la Santa Cruz, la cual se lleva a cabo el 3 de mayo. Es importante mencionar que la familia de Emilio tiene sus raíces en la elegante cultura otomí, por lo cual buscan preservar sus costumbres y tradiciones.

Después del rico desayuno nos preparamos para la aventura, es decir, nos pusimos un buen sombrero o una gorra y bloqueador para que el sol no hiciera estragos en nuestra piel durante las horas de trabajo.

Ahora sí listas para la jornada y guiadas por Emilio, nos dirigimos al terreno en el cual se está remodelando una antigua construcción, la cual será utilizada como centro de capacitación para permear a muchas personas de la importancia de la sustentabilidad.

Dicha construcción fue realizada con bloques de adobe, por lo que para reconstruirla es necesario elaborar más de estos bloques.

 
              Casa que será remodelada para convertirse en centro de capacitación.

Elaborar bloques de adobe, requiere en primer lugar de la realización de un tipo de barro que contiene tierra (una tierra especial), agua y paja, elementos que deben mezclarse. Y ¿cómo se mezclan estos elementos?, pues esa es la parte interesante, estos elementos se mezclan con los pies y palas.

La mezcla se realiza con los pies, principalmente por dos razones: la primera para conservar las técnicas de nuestros antepasados (principalmente de la cultura otomí) y la segunda para no gastar energía eléctrica ni contaminar al hacer uso de alguna maquinaria.

Debido a todo lo anterior nuestra primera experiencia como Viajeras Sustentables, consistió en realizar la mezcla de adobe, siendo supervisadas por Emilio, su hermano Luis y Juan, personas capacitadas para la elaboración de este material y quienes a su vez también estaban realizando esta mezcla.


                                   Juan y Luis realizando la mezcla de adobe
Para poder colaborar con la elaboración de la mezcla nos quitamos las botas y calcetas, después de esto, tomamos una paca de paja la dispersamos por todo el lodo y ahora sí literalmente nos metimos a la mezcla que estaba muy, muy fría.

Lo que nosotras teníamos que hacer era revolver el lodo con la paja, para lograr esto pisábamos todo el lodo para que la paja se mezclara con éste, es decir, sacábamos y metíamos las piernas del lodo, por lo que después de un rato el frío de la tierra y el agua ya ni se sentía, eso sí raspaba un poquito la paja, hecho que no importó, ya que al final de nuestro trabajo Luis, Juan y Emilio nos comentaron que nuestra mezcla había quedado muy bien.

                               Corinne y yo realizando la mezcla para el adobe

                                         Corinne y Luis trabajando en equipo

Ya que toda la paja quedó incorporada en la mezcla, la dejamos reposar y mientras esto sucedía, nos limpiamos los pies y nos preparamos para sembrar maíz.

En la siembra de maíz trabajamos en equipo con Abdon (el papá de Emilio), Emilio, Luis, Juan, Corinne y yo,  lo cual facilitó la jornada, ya que mientras Luis preparaba la tierra con el arado, los demás nos dedicamos a sembrar, hecho que es todo un arte, ya que Emilio y su familia llevan a cabo la siembra respetando sus tradiciones.

       Listos para la siembra. Papá de Emilio, Emilio, Corinne, Juan y al fondo Luis.

Para poder sembrar primero se necesita que el terreno esté listo, posteriormente con ayuda de una coa (herramienta de madera que parece un gran cuchillo) se busca en la tierra la humedad, ya que ésta se encuentra, con la parte superior de la coa se hace un agujero en la tierra y ahí se arrojan 5 o 6 semillas de maíz. Cabe aclarar que las semillas que se siembran son previamente seleccionadas a mano, para asegurar una mejor siembra y cosecha.

 
          Uniendo fuerzas Corinne tapándo los agujeros y Emilio utilizando la coa.

Después de arrojar las semillas se debe tapar el agujero con la tierra removida, misma que está húmeda.

                                                        Semillas de maíz.
Este proceso se repite hasta que todo el terreno se termina de sembrar y es necesario que al menos tres personas colaboren, ya que se necesita una persona que esté con el arado, otra que trabaje con la coa y una más que arroje las semillas. Afortunadamente nosotros éramos 6 por lo que la siembra fue más rápida además de que trabajar juntos nos permitió convivir y compartir lo que cada uno posee.

Puedo decir que en esta labor de siembra Corinne y yo pudimos conocer y vivir la forma en la que los otomíes  llevaban a cabo este proceso, ya que es algo que se ha podido conservar, sólo que antiguamente las personas sembraban descalzas, sin embargo esto ya no se puede realizar de esta manera, porque desafortunadamente hay algunos terrenos que están muy sucios y tienen materiales, como vidrios, que pueden causar accidentes.

Una vez acabada la siembra algo maravilloso ocurrió, ¡empezó a llover!, eso fue muy bueno, ya que ayuda a que las semillas pronto puedan germinar.

Como la lluvia empezó a revitalizar los sembradíos nosotros nos dispusimos a comer en compañía de la familia de Emilio. Comimos tortillitas hechas a mano, disfrutamos de ricos aguacatitos y comimos guisados deliciosos, además tomamos agua de piña natural.  Todo estaba delicioso.

Al acabar de comer, Emilio nos empezó a compartir algunas presentaciones relacionadas con el problema del agua que se vive en Lerma, este problema consiste en la pronta desaparición de los mantos acuíferos de Lerma, los cuales han disminuido considerablemente al pasar de los años, porque gracias  a estos el D.F puede contar con este valioso recurso: el agua.

Además de estas presentaciones Emilio nos compartió información de su proyecto, así como de arquitectura sustentable y ecológica, todo esto fue muy interesante porque fue muestra de toda la preparación que Emilio ha recibido para poder emprender su proyecto de la mejor manera, además nos compartió que este sueño, que apenas se ha podido concretar con determinadas acciones, fue algo que desde hace más de 5 años ha estado rondando por su cabeza, por lo que es sumamente enriquecedor para él poder ver sus sueños plasmados y para nosotros , Viajeros Sustentables, ser parte del crecimiento y el desarrollo de este proyecto es un honor.

Al terminar de compartir información realizamos una llamada a Jonathan, fundador de Viajeros Sustentables, quien nos felicitó por nuestra labor y nos motivó a seguir adelante.

Como la noche ya había llegado, nos dispusimos a tomar un poco de café con panecito, además como ese día había eclipse lunar nos subimos a la azotea de la casa de Emilio y disfrutamos de la maravillosa luna, la cual se veía preciosa.

                                     Preciosa luna que nos iluminó la noche.
Posteriormente nos organizamos con Emilio para las actividades del siguiente día y antes de disponernos a descansar tomamos un rico baño y ahora si a recargar energía para la siguiente jornada.

El domingo nos despertamos a las 7:00am, nos arreglamos y disfrutamos de un rico desayuno y ya listos para partir caminamos un poco, tomamos un taxi, compramos un poco de fruta y empezó una rica caminata a uno de los cerros de Santa Cruz, mismo que en su cumbre tiene una Iglesia en construcción y una capillita.

                                                   Iniciando la caminata.

En toda la caminata nos guío Emilio, quien durante el camino nos platicaba un poco más de sí mismo, su familia, su comunidad y su proyecto, además nosotras a  su vez compartimos un poco de nuestra vida y nuestras experiencias.

Los paisajes que vimos fueron lindos y también pudimos observar una bella vegetación.

                                              Disfrutando de los paisajes..

Al llegar a la cima conocimos una Iglesia en construcción, la cual está descuidad, sin embargo a lado de ella hay una capilla, la cual es pequeña, pero muy acogedora y limpia.

Durante el refrigerio además de gozar de una rica fruta también platicamos acerca de política, esto debido a que en Francia se habían llevado a cabo las elecciones presidenciales ( es importante recordar que Corinne, nuestra viajera, nació en Francia).

También dialogamos un poco acerca de la falta de conciencia en algunas personas con relación a la basura, esto surgió, porque en los alrededores de la capilla del cerro había mucha, mucha basura.

Cuando terminaron nuestras buenas pláticas y nuestro refrigerio empezamos a caminar para regresar a casa de Emilio.
                                              De regreso a casa de Emilio.
Al llegar a las faldas del cerro nuevamente nos entristecimos al ver basura tirada en los pequeños ríos que hay cerca de la zona, eso nos desaminó, a pesar de esto seguimos adelante conscientes de que los cambios empiezan en nosotros.

                                            Triste realidad e inconsciencia.

Llegamos a casa de Emilio aproximadamente a las 3:30 de la tarde y después de lavarnos las manos, pudimos saborear una rica comida: taquitos de queso y aguacate, agua fresca, en fin todo estaba delicioso.

Con más energía y un poco más abrigadas, porque el clima había cambiado, Emilio nos llevó nuevamente a ver la mezcla de adobe que habíamos hecho, misma que ya estaba lista para ser utilizada y con ella elaborar bloques de adobe. Así que ahora con todo listo Emilio nos explicó cómo hacer estos bloques.

En primer lugar es necesario contar con un molde de madera que esté hecho a la medida del tamaño de los bloques que se quieren hacer, después dicho molde se debe mojar y colocarse en el lugar donde se va a realizar el bloque. Cuando esto está hecho se llena el molde del barro (es decir la mezcla que se preparó con agua, tierra y paja) y sin que quede ningún espacio, para evitar que el bloque se rompa, se compacta toda la mezcla, se retira el molde y ¡queda listo el bloque!, bueno se debe esperar a que se seque, porque de no ser así, si se llega a mover se deshace.

                                             Realizando bloques de adobe

Hacer bloques de adobe fue maravilloso, porque aprendimos que es material que se puede utilizar para realizar construcciones amigables con el medio ambiente, además mientras los hacíamos empezó a llover tan fuerte pero tan rico que fue una experiencia mágica, yo la disfruté mucho porque me sentí en contacto con la naturaleza.

Y como todo lo que empieza acaba, después de hacer unos cuantos bloques de adobe, bajo la llovizna nos dirigimos a casa de Emilio, tomamos nuestras cosas, nos despedimos de su maravillosa familia y de nuestro anfitrión, conversamos un poco acerca de esta experiencia y emprendimos el viaje a casa no sin antes agradecer las cosas bellas que vivimos esos días, en los cuales por medio de la convivencia compartimos y fusionamos talentos y además aprendimos de buenas personas la importancia que tiene soñar, luchar por los sueños y concretarlos por medio de acciones.

Gracias a todos los que fueron parte de este viaje, en especial a Emilio y toda su familia, quienes nos guiaron durante este viaje y nos brindaron su tiempo y atención.
Espero que pronto más personas se permitan ser Viajeros Sustentables, para ser parte de estas maravillosas experiencias, donde además de contribuir al desarrollo sustentable de nuestro país conocemos a la gente que lucha día a día por ser parte del cambio.

lunes, 16 de abril de 2012

Los cultivos de Damian y su fortaleza (Biofetilizante) viaje del 15 de Abril

Personas del planeta de nuevo decidieron salir de su entorno para encontrarse con la pujante comunidad de Nuevo Durango.

Esta vez tres viajeros dispuestos a compartir su vida.


Expectativas, emociones e ilusiones rondaban por la cabeza, el trayecto comenzó, hora y 45 minutos de pláticas sobre hacia dónde llevamos la vida y que hacemos, esas fueron algunas de las conversaciones que se dieron en camino a esta bella comunidad.



Damian nos  da la bienvenida y con su presencia nos muestra uno de sus mayores activos.



Así escribe Ariela:

Para mí haber visitado a esta familia, convivido con ella y trabajado en su huerto ha sido de satisfactoria emoción, aprendizaje y calor humano. El contacto con la comunidad en esa localidad me gustó mucho pues conocí de forma directa la noble vida de nuestros indígenas amigos que viven en esta región y su gran conocimiento y amor por la tierra, así como haber revivido los pasados placeres de ser receptora, de su natural bienvenida y hospitalidad.
 
"Es bondadoso el campo y su conocimiento y cuidado puede ser una fiel fuente de nutrición y economía."

Me siento agradecida y afortunada del haber sido parte de esa actividad.


Listos y con la fuerza del primer momento empezó nuestra labor.


Dejando limpio el terreno, la presidenta municipal hacía una visita a la comunidad, para esto Don Damian debía de estar ahí así que seguimos sus pasos, y de paso nos invitaron un taco.

Bajo el sol una de las voluntarias escribe:


Me la pasé muy bien jugando con los niños y creo que eso me relajó para disfrutar convivir con los demás.




Regresamos a terminar nuestra labor y dejar todo un segmento de parcelas limpias, y juntar toda la hierba para hacer composta, --ya que una parte esencial de la sustentabilidad es lograr cerrar ciclos y volverlos a empezar; así como crece una planta como parte final de un proceso, las que no nos son "útiles", las composteamos y así se reintegran a nuestra tierra nutriéndola nuevamente cerrando y abriendo un nuevo ciclo.--

Una de las muy buenas recompensas es una deliciosa comida, esta vez fue gracias a la mamá de Damian, Doña Felipa.
Después de esta recarga, Don Damian con orgullo y conocimiento de causa, comparte de manera altruista su conocimiento para lograr la FORTALEZA de su huerto que son los BioFertilizantes.

Nos enseña las matas que utiliza, su modo de fabricación, la diversidad en materia prima y usos, y al final compartimos y experimentamos como aplicarlo a los cultivos.




















De esta forma, una nueva vivencia se suma a estas personas, que se convierten en Viajeros Sustentables en el momento que adquieren conciencia que contribuyen a México y a su creación constante hacia un mundo de colaboración de sinergia y de la oportunidad de compartir juntos el día a día.


Comparten los viajeros que sintieron al estar en Nuevo Durango.

Emociones que me llegaron en ese viaje llenos de vida por pasar todo el día bajo el cielo azul y rodeada de naturaleza así como de gente linda, alegría de ser parte de un grupo de voluntarios que se funde con la vida natural, social, y ecológica recibiendo sus bondades al considerarme una más de ellos con el recibimiento de una familia que solo un día antes no me conocía ni sabía de mí, pero que ahora compartimos experiencias hermosas y nos brindaron su alimento de lo que ellos mismos cosecharon de la tierra; calor humano entre sonrisas durante todo el bello día de forma desprendida aun cuando solo un día antes era yo una desconocida; hospitalidad de toda la familia con su buen trato y cariño, compañerismo a través del grupo que me invitó a colaborar con él y su gran amor por el prójimo; humanidad por la aceptación y amor al ser que vive del campo y sus sistemas de vida apegadas totalmente al campo; hospitalidad de toda la comunidad al brindarnos sus sonrisas y un lugar en su fiesta local para disfrutar de sus compañías de una forma tan natural y muchos otros sentimientos que se despiertan cuando se tiene la suerte de ser útil para alguien más sin ser parte de su familia y comunidad, donde nos recibieron con mucha calidez.


Te invitamos, logra tu primer viaje a la sustentabilidad...




lunes, 2 de abril de 2012

Nuevo Durango, La familia de Don Miguel nos da la bienvenida

Este 1 de Abril, para empezar muy bien el mes, que mejor que con algo de voluntariado hacia el desarrollo sustentable.


Así VIAJEROS SUSTENTABLES realizo una más de sus expediciones a la bella comunidad de Nuevo Durango.



Esta vez compartimos con la familia de Don Miguel, Doña Pastora, Eduardo, Edgar y así empezó.

Al entrar al traspatio Moisés uno de los viajeros descubrió como es que se siembran los tomates orgánicos en estas parcelas, interesante saber que estos necesitan un mínimo de 25 cm para echar buena raíz y que su fruto se de bien.


El aroma nos cautivó, y era Doña Pastora preparando lo que sería la recarga de energía para la tarde, mezcla de semillas para un rico caldo, que ha salido de su huerto.



La labor del día, planificar el terreno de Don Miguel para que logre sus parcelas de tomate.

Observamos el terreno y empezamos a limpiar donde trazaríamos lo que seran las parcelas.
Con coa y machete nos enseñaron a desyervar, y aunque algunas espinas nos dificultaban la labor, las manos se hacían fuertes para seguir haciendo espacio para que la maravilla de la tierra de un fruto maravilloso.


El trabajo se veía pesado, sin embargo la técnica de los buenos expertos logra hacer maravillas en pocos momentos.

Despejado el terreno, es momento de medir con cuerda para lograr armonía y simetría en los cultivos.
(La penca del centro de la fotografía es la de una piña, la cual da mata por piña y solo una vez al año)


Después de picar piedra literalmente        (la península de Yucatan está formada por el fondo rocoso del océano de hace millones de años, esto hace que la suelo sea roca caliza en su mayoría. El beneficio: tienes material para construir, la complicación: la tierra escasea y el cultivo se hace más complejo.)         Con esto, logramos delimitar los bordes de lo que sería la casa de los tomates.

Esto tiene su técnica, pero la primera línea salió derecha y funcional.


Mientras algunos terminamos la primera línea, otros fueron al árbol del tamarindo a bajar el rico fruto que daría sabor al agua.

Bajar los frutos, pelarlos, escoger los mejores, enjuagarlos y remojarlos, son los primeros pasos para obtener un rico mosto de tamarindo.

El trabajo fue intenso y así una gran recompensa se avecinaba, compartir la mesa con la familia y saber de dónde sacan tan buena energía.

 Agradecimos nuestra comida, Don Miguel lo hizo en Maya, y disfrutamos del caldo de semillas y huevo con chaya, agua de coco y también del recién cortado tamarindo.

Dicen que pansa llena corazón contento, y así fue que aunque cansados, Don Miguel se lanzó a enseñarnos la selva, el desarrollo turistico de la comunidad, y sus alrededores.



Hora y media caminamos por entre hojarasca, arboles, ardillas, lagartijas, hoyos en la roca, arañas y mucho más que al ojo a veces no se presenta.
Salimos directo a casa de Don Miguel, y para lograr alcanzar la luz hasta nuestro regreso, agradecimos el recibimiento y el poder compartir su vida con nosotros.

Gracias por compartir, y deseamos que el siguiente viaje estén con nosotros compartiendo esto que hace que tus cachetes se contraigan y dibujen una sonrisa magnifica...

Atrévete y DESCUBRE TU LADO SUSTENTABLE...

Viajeros Sustentables, Quintana Roo.

miércoles, 28 de marzo de 2012

La península de Yucatan abre camino a Viajeros Sustentables


Iniciamos el camino desde el centro de Cancún y después de 120 km andando y observando 8 asentamientos importantes en el camino, algunos más grandes que otros, llegamos a través de la carretera a Nuevo Durango...




A que belleza, en donde solo los que quieren llegan, entramos a esta bella comunidad y las casas de Don Miguel y Don Manuel son la bienvenida, personas maravillosas con las que compartimos los primeros momentos.

El tiempo no nos hizo esperar y Manuel con gran entusiasmo dijo manos a la obra sin esperar, se puso su ropa de trabajo y vámonos.






Don Manuel tiene una UMA (Unidad de Manejo Ambiental) done cría venado, autorizado y reconocido por la SEMARNAT, con esto preserva la especie y logra tener otro sustento a la vez que enseña a sus hijos a cuidar estos bellos animales.
Los venados comen y comen mucho, así que el Ramón un árbol con hojas que les gustan, es lo que les da de comer en ciertas temporadas, y como ellos solo comen las hojas, toda la madrea restante queda como "desecho" y no le decimos basura, ¿POR QUÉ? es ya que "basura" se convierte hasta que no le encontramos NOSOTROS otro uso, pero a estos desechos les encontramos el camino que se ha venido gestando a lo largo de la vida en la tierra.
LA COMPOSTA...
Así, a lo que nos dedicamos esta vez fue a colectar todos estos residuos y a pala y trinchete los colocamos en carretas para disponerlos en el lugar donde haríamos la composta.
Sencillo y laborioso, lo logramos compartir con Manuel y su hijo Eduardo, que estuvo siempre con nosotros y que su padre Don Manuel siempre lo exhorta a que use su intelecto y logre resolver cualquier complicación que surja en el trabajo.






Casi al terminar nos enseña Manuel que la tierra de la composta está mucho más viva de lo que algunos pudiésemos llegar a pensar, y es esta vida la que nos ayuda de increíble manera a descomponer toda la materia orgánica y convertirla de nuevo a TIERRA FERTIL para seguir el ciclo de una alimentación saludable y vida buena.




 
Con esto, las toxinas sudadas y la maravillosa experiencia de ir paso a paso contribuyendo al desarrollo de México, la familia Trinidad nos invitó a su mesa a recargarnos de energía.

Frijolitos, huevos orgánicos, deliciosas tortillas y agua de sandía nos acompañaron, agradecimos todo lo bueno que tenemos y lo que nos pasa, y platicamos sobre la mesa lo bueno que tenemos y los planes que tenemos para que Viajeros Sustentables siga compartiendo la vida con esta maravillosa comunidad Nuevo Durango.

Gracias y seguimos adelante para todo aquel que quiera contribuir al desarrollo bello y Sustentable de su GRAN país MÉXICO...

lunes, 19 de diciembre de 2011

Compartiendo con la Comunidad Mazahua


Viaje del 16 al 18 de diciembre del 2011

A finales del año 2011 decidimos emprender un nuevo viaje como Viajeros Sustentables para compartir una maravillosa experiencia con la Comunidad Mazahua, pero en especial con el Sr. Ciriaco y su familia, personas que abren las puertas de su hogar para recibir a los volunturistas.

El viaje inició el 16 de diciembre en la Central de Camiones de Observatorio, ahí nos encontramos Ana Karina, Brenda, Lore y yo, para emprender el camino a San Felipe del Progreso, lugar en el que encontraríamos a una viajera más, Corinne, originaria de Francia.

Al llegar a la Central de camiones de San Felipe del Progreso, nos dirigimos a la Agencia de Desarrollo Rural, donde las personas del Patronato ProMazahua nos esperaban para llevarnos a la comunidad donde colaboraríamos, es decir, a Dotegiare. Crispín fue la persona que nos guió para llegar a nuestro destino.

En el camino a Dotegiare cada una de las viajeras nos presentamos y compartimos la forma en la que llegamos a ser parte de esta experiencia, fue muy enriquecedor conocer la historia de cada una, así como la diversidad que cada una posee. Ana Karina, estudia Derecho, Brenda estudia Ciencias de la Familia (carrera poco conocida, pero con un papel muy importante), Lore, se graduó  de ingeniería en Mecatrónica, Corinne, es ingeniera en alimentos y yo pedagoga, es decir hemos recorrido caminos distintos, pero de alguna forma en este viaje logramos coincidir para compartir lo que somos y lo que poseemos.

Llegando a Dotegiare nos recibió un cielo estrellado, muy bello y el buen Señor Ciriaco, que aún yo no lo conocía, también nos dio la bienvenida y fue un placer conocerlo a él y a su maravillosa familia. Él nos recibió con mucha amabilidad y emoción, al igual que su familia.


Después de instalar nuestras cosas en el hogar de esta familia, nos sentamos a la mesas a disfrutar de una deliciosa cena, con tortillas hechas a mano, nopalitos y algunas cosas más, todo estaba riquísimo, además de ser natural.

Es importante recordar que la casa del Señor Ciriaco es totalmente ecológica, tiene sistema de captación de agua de lluvia, está hecha de adobe (ladrillos de tierra comprimida que él y su familia realizaron con ayuda del Patronato), tiene estufa ahorradora de leña y bio-digestor para los desechos del sanitario, por lo que el impacto medioambiental de esa casa es más reducido de lo común.

Lo más rico de la cena y de compartir la mesa con esta familia, era poder compartir experiencias de vida, ya que cada vez que nos sentábamos a comer surgían pláticas que se disfrutaban mucho, en una de esas hasta el Señor Ciriaco nos contó cómo conoció a su esposa Martha y cómo le pidió matrimonio, de igual modo nos compartió lo feliz que estaban él y su familia de recibir visitas en su casa, esa felicidad y emoción se notaban más que en sus palabras en su alegría y sencillez. La verdad al estar compartiendo todos parecíamos una familia, sólo de recordar esas buenas pláticas sonríe mi corazón.

La experiencia es maravillosa, conocer los invernaderos, poderles dar algo de agua, conocer y desgranar varios tipos de maíz y ver el paisaje de esa comunidad es algo que vale y vale mucho...

Gracias por la experiencia...

lunes, 25 de julio de 2011

Diario de Un Viajero Sus...


            Santiago y Cooper esperando el camión para salir a la terminal de Observatorio donde tomaremos el transporte hacia San Felipe del progreso.



Llegada a la comunidad de Dotegiare (Donde se pone el sol). La comunidad con la que compartiríamos el fin de semana.



Después de un aburrido verano donde no salí de vacaciones se me presentó una oportunidad que le daría sabor a mi verano: Viajeros Sustentables Suena tan “sofisticated” -como dirían mis amigas fresas, ¿qué rayos es eso? Lo mismo me pregunté yo.



Mi buen amigo Jonathan, creador de este proyecto, les podrá explicar a detalle. Yo les contaré mi experiencia de este fin de semana para que tengan una idea de lo que es el Viajeros Sustentables.



Bien, como se habrán dado cuenta “Volunturismo” viene de las palabras “voluntario” y “turismo”. De seguro piensan: ¿qué tiene que ver el voluntariado con el turismo?



Volunturistas dispuestos a descubrir su lado sustentable

Se trata de que uno se apunte como voluntario a un viaje turístico con destino a comunidades rurales sustentables, para aprender, compartir lo que uno sabe, ayudar, y a la vez estar en contacto con la naturaleza. Ciertamente, no es el típico viaje turístico lleno de comodidades al quizá estás acostumbrado. Uno trabaja, ayuda, aprende, enseña, aunque también descansa; y créanme, no hay mejor descanso que estar rodeado de naturaleza y respirar aire puro. Además la satisfacción que da ayudar a los demás, renueva el alma y el cuerpo.


Nuestro viaje empezó el viernes 22 de julio a las 7am. Parte importante de Viajeros Sustentables consiste en hacer el viaje del modo más ecológicamente posible, así que nos fuimos en camión. Llegamos a la central de camiones del Norte y tomamos otro camión hacia San Felipe del Progreso, nuestro destino. Llegando ahí, nos trasladamos a nuestra “comunidad con desarrollo sustentable”, que se llama “Dotegiare”, en mazahua significa, “Lugar donde se pone el sol”. Este lugar se caracteriza por un clima boscoso con una gran erosión (a falta de árboles), lo que provoca que haya un montón de piedras como con cristales y de todo tipo. Viento fresco, mucha lluvia y lleno de árboles (aun que faltan). ¡Una belleza de verdad! Tienen que venir.

La gente nos recibió con gran alegría y nos hospedamos en la casa de Don Ciriaco. Les describiré un poco su casa…

La casa es totalmente ecológica construída con ladrillos de tierra compactada. Tierra y nada más que tierra. Es una nueva tecnología, relativamente. Con una máquina se compacta la tierra y se hacen los ladrillos. Lo genial de esto, es que el proceso para hacer los ladrillos no es nada contaminante. Otro beneficio es que la materia prima es tierra, así de maravilloso, que la hay donde sea. Por cierto, la casa la construyó Don Ciriaco con sus propias manos y fue patrocinada por Fundación Pro Mazahua y el gobierno de San Felipe.


Es admirable la unión que existe entre particulares, fundaciones y gobierno en el pueblo de San Felipe, principalmente en Dotegiare. Eso es algo realmente raro, ya que -por lo general- cada uno ve por sus intereses y no por los de la comunidad. Bien dice el dicho, la unión hace la fuerza.

Después de dejar nuestras cosas en casa de Don Ciriaco, fuimos “a darle”, y a darle duro. Comenzamos poniendo piedras grandes para evitar el deslave de la tierra por las lluvias. Como ya les decía, Dotegiare es una zona de mucha erosión, y con esta acción, logramos hacer un paro al deslave.


Luego fuimos a comer a casa de Don Ciriaco. Bendecimos fervorosamente la mesa. Ya se imaginarán, tortillas recién hechas, nopalitos asados con cebolla, pollito en salsa verde, frijolitos. La comida de los pueblos siempre es una maravilla. Algo que a cualquier turista cautiva.



Finalmente, dejamos de trabajar ese día y pasó algo que no esperaba. Nos pusimos a “netear” con Don Ciriaco. De esas veces que te pones a hablar de cosas que neta valen y de las que no sueles hablar en el café así nomás. Son de esas pláticas que sales en otro nivel. Que aprendes de todos y ves las cosas desde otro punto de vista. Imagínense: Don Ciriaco era Evangélico, yo, católico, Jonathan, judío (estudia Torá) y Cooper, católico con grandes conocimientos del Solkim y astrología y otras ondas. Platicamos y platicamos, empezó a caer una tormenta y hacía frío. Así que Martha, la esposa de Don Ciriaco nos preparó té de Cedrón, una hierba que es buena para el estómago y cuyo té sabe delicioso.

Al día siguiente vino lo bueno….



Allí tienen unos invernaderos de jitomate que construyeron cooperando todos. Eso de los invernaderos es todo un arte, y más los de jitomate. Todos los invernaderos llevan una cortina de ventilación -parecida a un mosquitero- que a su vez debe tener una cortina de plástico corrediza. Que sirve para proteger de las heladas y de las lluvias. Sólo se sube la cortina cuando se desea que haya ventilación. Bueno pues la cortina de plástico no estaba bien y tuvimos que ingeniárnosla para hacerla corrediza. Cabe mencionar que ese invernadero no fue comprado listo para armar sino que fue "hechizo" por los miembros de la comunidad mazahua.

Acabando eso viene lo épico. Antes de plantar el jitomate se debe preparar la "cama" de siembra, la cual está compuesta de tierra de monte (hojastra) y estiércol, principalmente; como parte de la "sustentabilidad" no lleva ningún fertilizante artificial. Así que, fuimos por el estiércol. Calen esto, eran una montañota de estiércol combinado (de caballo, vaca y borrego) "ya listo", pues llevada varios días y estaba todo húmedo por las lluvias. Fue una experiencia realmente inolvidable. Nos pusimos a llenar costales de estiércol. Mejor no les doy detalles, sólo uno, curiosamente el estiércol ya no apestaba!!



Después de esto llegó la hora de la comida. Comimos papas con cebolla, tortillitas azules, frijoles y salsita de chile de árbol. Todo estaba delicioso.


Acabando la comida nos fuimos a recolectar bellotas de cedro. Eran unos cedros bastantes grandes, como de unos 30 años. Datocurioso: la bellota no es la semilla, se seca y se abre; dentro tiene varias semillas. De las cuales pocas llegan a germinar y a ser árboles. Otro dato curioso: El kilo de semilla de cedro vale $1000 ¡¡wow!! Pero juntar un kilo no es nada fácil. De una bellota que pesa aproximadamente 3 o 5 gramos sólo el 5% es semilla (aproximadamente): Así que calcúlenle. Por eso es tan caro. Es importante mencionar que con la recolección de bellotas, se planea reforestar 50,000 árboles.





Después de esta jornada cenamos un delicioso té de cedrón y una abundante y maravillosa cena. Al día siguiente, salimos a las 7am de Dotegiare, vimos el amanecer, nos despedimos de la Comunidad, en especial del Don Ciríaco y su esposa y nos dirigimos a México. Esta realmente fue una experiencia enriquecedora porque conocimos nuestro país, su maravillosa gente y contribuimos a su desarrollo.





Si quieren conocer más sobre Viajeros Sustentables y tienen preguntas, comentarios y sugerencias no duden en escribirlas en el blog o en contactarse con el grupo de artistas de esta organización a través del correo viajerossustentables@gmail.com